lunes, 10 de noviembre de 2008

Lista provisional de Propuestas

A partir de los comentarios que habéis escrito, de los resultados de la encuesta de este blog, del Manifiesto de Defensem la bici, y de otros de los links que aparecen en la columna de la izda., he hecho esta carta para enviar al alcalde Jordi Hereu. ¡Cualquier pega y aportación será de mucha ayuda! La idea es colgarla para su firma online antes del 15 de diciembre.


CARTA ABIERTA AL ALCALDE DE BARCELONA (versión preliminar):

Estimado señor Alcalde:
Como Ud. bien sabe, Barcelona ha hecho posible en los últimos 10 años el uso de la bicicleta como alternativa de transporte. Este cambio ha traído consigo una creciente preocupación por la repartición del espacio entre coches, bicicletas y peatones. Desde distintos foros sociales, los ciclistas estamos intentando explicar las causas y las posibles soluciones a estos problemas.

Debemos en primer lugar recordar que nuestros vehículos no ocupan apenas espacio público, ni provocan atascos. No contaminan el aire ni hacen ruido. No producen CO2 ni crean dependencia energética de nuestro país. Nuestros vehículos mejoran nuestra salud y la del resto de ciudadanos, ahorrando en salud pública, y reducen los accidentes en la ciudad. A cambio, como los peatones, sólo necesitan calles tranquilas para poder circular.

La bicicleta no es por tanto una molestia para el peatón, ni una competidora por su espacio público: esta visión miope y maniquea está condenada a rendirse a la evidencia. Un viaje por Europa basta para ver que se puede vivir mejor con una mayor proporción de ciclistas frente a vehículos a motor. En nuestra opinión, las molestias que nos generan las bicicletas provienen de un muy deficiente diseño urbanístico y de la falta de una política de pacificación del tránsito urbano.

Entre las propuestas que hemos recopilado se puede resaltar:
*La reducción del número de carriles destinado al tráfico motorizado. Esto sería algo trivial en el Eixample, por ejemplo, y mejoraría la vida del peatón y del vecino.
*La elevación de los pasos de peatones y de los cruces entre calles al nivel de la acera, facilitando al peatón cruzar sin tener que descender a la calzada. Son los vehículos quienes tendrán que subir a la zona de cruce por rampas que les obligarán a reducir la velocidad.
*La mayoría de los carriles bici son peligrosos. Circular por ellos produciría risa si uno pudiera superar el miedo. Las anteriores medidas están encaminadas a la pacificación del tráfico urbano, lo que permitiría devolver al ciclista a su lugar natural: la calzada. En general, la bicicleta debe compartir el asfalto con otros vehículos rodados sin necesidad de carriles específicos que compliquen la ciudad. La mayoría de los ciclistas que han contribuido a esta carta no aspiran ya a que esos carriles devengan transitables (quizá porque no consideran a los responsables capaces de ello). Saben que marginar al ciclista en la derecha de la calzada es arriesgar su integridad en el siguiente cruce.
*El ayuntamiento de Barcelona, con nuestro soporte económico, ha dado un empuje sin precedentes a la bicicleta pública de alquiler (Bicing). Sin embargo, este sistema, que tiene como logro indiscutible el haber llevado más ciclistas a nuestras calles, no aparece entre las prioridades de los ciclistas de Barcelona, que en general pueden financiarse una bici por su cuenta. El ciclista está más preocupado por encontrar un lugar seguro donde aparcar su vehículo, por ejemplo.

En definitiva, los usuarios de la bicicleta estamos más preocupados por el modelo de ciudad que tengan ustedes en la cabeza que por las inversiones millonarias en Bicing y carriles bici. No tenemos espacio aquí para hacer un estudio de diseño urbano, pero tampoco es necesario: los estudios ya existen y todas estas sencillas medidas han sido ya aplicadas en ciudades con una envidiable calidad de vida. Un vuelo de 2 horas permitiría a cualquiera de nuestros funcionarios municipales aprender su correcta aplicación. La aplicación de estas medidas sólo precisa saber hacer y coraje político. La sociedad de Barcelona ha demostrado estar preparada para dar el salto hacia una ciudad habitable. Pero ¿están preparados sus políticos?

Atentamente,
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[Hay documentación sobre esta iniciativa en este mismo blog]

2 comentarios:

jordigomezsuay dijo...

Voy a decir algo muy inusual:
Creo que en el tema de las bicis, los políticos actúan con un alto nivel de buena fe, el problema es que no tienen muchas ideas concretas de qué hacer. Son conscientes que de, en comparación con los automóviles, las bicis son un ahorro de espacio, ruido, polución, etc. Y, haciendo de abogado del diablo, diría que el bicing de hecho es una respuesta (parcial, pero sorprendentemente mejor a todas las habidas hasta hoy) al problema de los robos de bicicletas. Creen en el carril bici. De hecho también saben que no es una solución perfecta y absoluta, pero a la hora de hacer propaganda electoral, usan el carril bici como engañabobos ante los que no acostumbran a ir en bici.

Tenemos la ciudad que tenemos porque el diseño urbanístico se hizo antes que la gente redescubriera la bicicleta, hace diez o veinte años. Y tenemos una política deficiente de pacificación del tráfico porque aún no hay resultados claros sobre ninguna propuesta concreta. Están haciendo pruebas. El nuevo carril bici de la calle Urgell, con el diseño en las esquinas para evitar el conflicto con los coches, es un experimento. Así como también lo fue la zona 30 del Clot. Creo que era a Portabella que le escuché decir que en realidad no había una solución absoluta a aplicar a toda la ciudad, sino que en cada lugar había que aplicar la solución más adecuada.

¿Quizás se iría alargar excesivamente el documento, pero de podría hacer propuestas más concretas? Levanto un poco la liebre y criticadme en positivo por ignorante (aunque vaya en bici yo también):
- Conversión en zona 30 de los laterales de la Gran Via desde Glòries a Plaça Cerdà. Eso implicaría desviar algunas líneas de bus a la calle Diputació, lo cual sería bueno para la agilidad de estas mismas líneas de bus y para ganar espacio en las estrechas aceras laterales de la Gran Via. Y nos ahorraríamos un carril bici intermitente y proclive al conflicto entre bicis y peatones.

Neo Litic dijo...

Hola Jordi, tu mensaje es muy interesante. Creo que no he puesto en duda la buena fe de nadie, "sólo" la falta de coraje político y de saber hacer. No me parece incorrecto como está planteado en la carta, pero si en algún párrafo patina el tono dímelo.

Entiendo que partimos de una situación mala, pero eso no justifica ni el conformismo ni que se tomen medidas de maquillaje como pintar rayas en el suelo y llamarles "carril bici" (tu ejemplo de GranVia es perfecto para esto).

Para mi el problema es que Barcelona no ha tomado aún la decisión de reducir drásticamente el tráfico, y no se ha hecho porque simplemente los políticos no creen que la gente esté por la labor. Y no lo creen porque quizá no nos hemos manifestado con suficiente número y contundencia.

Tu propuesta concreta me parecen muy bien y además la extendería a Diagonal, donde ya conozco personalmente 3 accidentes.